

César Rodríguez, como todos, tiene sus raices, sus influencias, sus bases, sus inspiraciones, su historia; una historia que se deja ver en cada una de sus canciones. Cada canción es una parte de su vida, directa o indirectamente, se arrepiente de una relación fallida, te describe la vida en su barrio o te habla del problema de la anorexia, que aún sin sufrirla directamente, transmite, a mi parecer, muy acertadamente las sensaciones de la persona que lo sufre.
Tiene tambien sus bases politicas y sociales,y canta con rabia su indignación hacia "individuos" anclados en el pasado, a los que hay que plantarles cara. Recuerda amistades, relaciones, situaciones, etc.. Todo lo que dice es muy facil que te haya pasado, que te pase o que te pueda pasar, porque plasma la realidad, su realidad y con ella la de muchos mortales.
Y parece mentira que de forma autodidacta haya conseguido hacer que suene tan bien su guitarra, y con ella su voz, y con ambas sus letras.
"Cada cantautor es un mundo" y el mundo de César Rodríguez es un mundo real e interesante, un mundo cercano a todos y con el que puedes sentirte muy identificado.