

Parece mentira el tiempo que ha pasado ya desde la primera vez que nos sentamos expectantes para escuchar a un joven y nuevo cantautor que se perdía por las calles de Huertas esperando la subida a un pequeño escenario, que se le hacía muy grande.
Recuerdo las miradas de la gente, comentarios, sonrisas. Recuerdo el temor y el pánico que desprendía el sonido del micrófono. Recuerdo la timidez con la que se movían las cuerdas de una guitarra, aún, nueva para nosotros. Pero sobre todo recuerdo el sonido de la primera nota, lleno de sinceridad, acercamiento y lo más grande lleno de corazón.
El último recuerdo que me queda de aquel día, fue como termine después de oir la sucesión de esas notas una vez finalizadas, por una vez sentí que la música puede llegar a significar algo más que una siemple escucha o una simple reproducción, puede llegar a significar una forma de sentir.
Han pasado muchos desde entonces, pero hay cosas que nunca cambian. Esa sinceridad y ese acercamiento han sido las claves para llegar hasta donde has llegado, además de ese corazón puesto en cada uno de tus canciones. Por estos motivos y gracias a la posibilidad que he tenido de hacer esto, decidimos rendirte un pequeño homenaje a ti, a esa persona que siempre ha intentado tener tiempo para nosotros a pesar de las decenas de personas que le esperaban a la puerta del camerino, a esa persona que en cada canción refleja un poco de nuestras vidas, a esa persona que valora la amistad por encima de la fama.
Esta ha sido mi forma de agradecerte de la mejor manera que sé, tantos años de música pero sobre todo varios años de amistad y que espero que sean muchos más para nunca privarnos de ir a Roma a tomarnos un café.
Tendría que agradecer a mucha gente el haber realizado este videoclip, a todo el equipo con el que he trabajado Clara, Bea, Charo, Alvaro, Luis, a nuestra actriz Esther (creo que las cámaras no son lo tuyo, pero la ilusión mueve montañas). Gracias a Jorge por su apoyo incondicional y por su cariño constante. Nunca me olvidaría de ti, Javi, por que sin ti nada de este hubiera pasado, gracias hermanos. Pero ante todo gracias César, gracias por haber querido que yo tuviera un hueco en esa agenda, que seguro está a punto de explotar y por haber aceptado mi reto con los ojos cerrados y un gracias mucho más grande por regalarnos una de las muchas cosas buenas que posees, tu música.
Como he dicho antes hay cosas que nunca cambian, no todas, porque ahora después de seis años tú eres el grande y el escenario es el que se ha quedado demasiado pequeño...
¡Gracias César!
Un fuerte abrazo