César Rodríguez

Letras y acordes

Fotos varias

Comentario de César

«Esta es una canción basada en una poesía que una mujer le escribió a su hija en la que le transmitía el sentimiento de impotencia que le producía que padeciera una enfermedad que no pasa de moda. La escribió en segunda persona y fue tremendo vivirlo tan de cerca...»

Qué pasó

Me gusta, madre, que me acaricies,
que no permitas que me deslice.
Marco mis huesos, entre mis pieles
se van formando mis palideces.
Mientras me riegas yo voy creciendo,
y me marchito notando el peso.
Pero a escondidas
sigo viviendo.

Que no me creas le pido al cielo,
y me pregunto qué estoy haciendo.
Ya no me quiero, odio mi cuerpo,
temo al espejo y amo el reflejo,
de lo que queda bajo mi pelo.
He conseguido quererme menos,
que menosprecien lo que yo quiero.

Me gusta, madre, que tú me orientes,
que no permitas que yo esté al frente.
Toda tu rabia queda entre dientes,
estereotipos de buena gente
que anuncia vida, tan sonrientes,
que te confunden, que ya no duermes,
que no te dejan ser como eres.

No te obsesiones, ay, mi pequeña,
que todo pasa y en cuanto crezcas
te darás cuenta de que no renta
el sacrificio que tú le prestas.
No eres tan débil como aparentas,
hay mucha gente con mas problemas,
y tú que debes no te aprovechas,
y con el tiempo te abres las puertas
para olvidarte de lo que puedas.


Todo el material pertenece a César Rodríguez © Todos los derechos reservados | 2003-2007